Una “buena postura” no se logra solo ordenando al cuerpo la buena colocación y eliminando los hábitos de movimiento corporal que nos dañan. Esto es solo una parte del trabajo, el 10%. Se puede ordenar al cuerpo y la pelvis colocarse correctamente, pero en pocos minutos cuando estemos realizando actos menos conscientes (que es la mayor parte del día), la postura volverá a sus hábitos inconscientes. No podemos estar 24hrs acordándonos de la postura y tampoco esto es sano. Para ir a su origen debemos de realizar un buen trabajo corporal consciente realizado con regularidad.
El trabajo idóneo para alcanzar una postura y figura más esbelta pasa por liberar tensiones, adherencias, contracturas de la musculatura y de la fascia. Un trabajo consciente para liberar todas estas limitaciones que además de impedir una buena postura generan no solo dolor, molestia y rigidez sino problemas menos evidentes como falta de oxigenación celular, limitación en el movimiento-bombeo de los órganos internos, problemas de columna y de articulaciones. Un ejemplo evidente es que cuando tenemos acortados los músculos del pectoral y/o trapecio el movimiento de los pulmones y corazón se ven limitados. Estos órganos se ven “estrangulados” por los músculos y fascias acortados, retraídos especialmente por exceso de tensión, pero también malas posturas u operaciones quirúrgicas. Todo esto genera una pequeña cárcel que impide que los órganos puedan bombear y moverse en su completa capacidad de expansión generando en el caso por ejemplo de los pulmones una limitación en la capacidad pulmonar y su consecuente limitación de la respiración.
Los músculos al estar unidos por fascias y cadenas musculares se ven afectados unos a otras de forma proximal, pero también distal configurando lo que llamamos “malas posturas”. Es como si alguien nos tira del jersei de un lado, luego otra persona del pantalón y otro nos hecha para delante, así acabamos hechos unos cromos. Lo mismo ocurre con las tensiones que se generan en nuestros músculos. Y no es, hasta que aprendemos a soltar todo este tejido blando, músculos, fascias,… a través del trabajo corporal de estiramiento de cadenas musculares u sesiones de masaje, osteopatía, que el cuerpo puede encontrar su alineación correcta.
Tanto si se trata de un tratamiento individual, como de un trabajo corporal de regularidad donde el estiramiento consciente y global esté en su base, debe de trabajarse con regularidad. Esto como primer paso y reforzado por la higiene postural de limpiar y generar mejores hábitos nos proporcionará no solo una “mejor postura” sino un bienestar general a nuestro cuerpo.
Cristina Viñals
Profesora de Método Corporal de Cadenas Musculares online y presencial
Formación online Método Corporal de Cadenas Musculares
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